Prácticamente todo el mundo puede beneficiarse de una sesión de Terapia Cráneo Sacral, que ha demostrado ser especialmente eficaz en aquellos casos complicados que no han respondido bien a otros enfoques. Es especialmente útil para personas con traumatismos en la cabeza, el cuello y la espalda.

 

            El uso de un tacto extremadamente ligero hace también de la Terapia Cráneo Sacral un enfoque seguro para los niños y los bebés que hayan experimentado estrés temprano, incluyendo los traumas del parto. Al

liberar con prontitud las restricciones existentes alrededor del sistema nervioso central, se puede ayudar a prevenir problemas en potencia, como las dificultades en el aprendizaje o la hiperactividad.